.˙. El Pub .˙. Cuenca, Ecuador.


De chiquito salsero, ahora un raver tripero. by admin
15 septiembre, 2007, 10:33 pm
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rave-cuenca-ecuador

Colaboración de nuestros lectores (via e-mail),
By PabloLL. Estudiante de sociología.


En los últimos cinco años, la Atenas ha experimentado el surgimiento de la cultura “rave”, fenómeno que se ha posicionado en los nichos más estereotipados y tradicionales de la sociedad:

  • Los “aniñados semi- rebeldes”, que antes se descubrían convirtiéndose en “hippies”, ahora más bien “tripean” (van al rave)
  • Los “hippies – ecologistas”, que antes no tomaban Coca-Cola porque era la bebida del “imperio”, ahora toman Jack- Daniel´s & Diet Coke en compañía de niñas aniñadas que les resultan más lindas, y sobre todo mas cercanas en los “trips” (raves).
  • También están los que hubieran sido “punkeros“, pero en virtud de los maquillajes triperos y la moda raver, les dio lo mismo cambiar las guitarras por los beats.

En fin, nada de esto importa al joven raver, pues su nuevo grupo de pertenencia cumple la misma función del reemplazado: sentirse diferente y original.

Una vez simplificadas las diferencias creadas por los orígenes de los miembros de este manifiesto, podemos definir las características básicas del Raver Cuencano Promedio:

  1. Incluso si le incomoda, el raver bailará solo, con la finalidad de disfrutar del trip y de concentrarse en los beats
  2. Siempre tendrá a mano una botella de agua, bebida que combate la resequedad producida por el consumo de cannabis y sus derivados; y un chupete en la boca, confite que calma la ansiedad producida por el Extasis (incluso si nunca consume drogas)
  3. Todo le suena igual, sin embargo, clasifica la música electrónica en géneros y subgéneros: “deep-intensive-acid-minimal”.
  4. “Odia”, desde su iniciación raver, el reaggeton, la salsa, el merengue y todos aquellos géneros que lo acompañaron en sus fiestas hasta ese entonces. “No es por nada, pero a mi nunca me gustó esa músca”. Así, y con el dolor del alma, el raver baila solo en su segundo rave y en media canción –con un desantino único– grita ¡woohooooo!, pues en la tele vio como se debe reaccionar ante una explosión (cambio de pista que incluye generalmente muchos bajos),
  5. Para comunicar al resto que YA disfruta de las bondades del Technomusic, se hace el entendido en la materia, pues en sus dos semanas el néofito ha educado su oído en las sutilezas de los platos (set de dos tocadores de viniles y una consola central).

Bueno, poniéndome serio, ¿qué tiene esto que ver con la heterogeneidad negativa y el barroco? Pues que no me puedo imaginar a alguien más conflictuado que un raver bailando por primera vez solo, sonrojado por la vergüenza, muriéndose por una “salsita”, gritando a los cuatro vientos que nunca se ha sentido mejor e inventando sin cesar posturas, gestos, gustos… ¡aaaah! Pero, sobre todo, aprendiendo sin parar, observando e imitando casi al instante… adoptando, mutando de los más experimentados.

Entonces el sentimiento heterogéneo está presente, ¿farrear o tripear?, ¿ron o Apple-Martini?, ¿ el Binomio de Oro o Sussie 4 ? Todo esto en un ambiente barroco, una mezcla de todo. Cuando los ravers se emborrachan bailan con pareja, si es verdad. También no es menos cierto que si se encuentran con sus amigos típicos no les molesta un buen vallenato para seguir tomando, empero, si por casualidad se cruzan con otro raver se sonrojan de nuevo: en la evidencia de su naturaleza barroca les invade un sentimiento heterogéneo.

Para concluir solo me queda confesar que yo también tuve mi primer rave, yo también opinaba (%”!$/&) sobre la música que nunca había oído (o como diría un raver, no me he inclinado a esos sonidos todavía estoy en mi etapa tranceminimalhardblablablablabla…); no obstante, con un grupo de amigos logramos admitir que nada teníamos que hacer en fiestas diseñadas para finlandeses, mas allá de curiosidad era estupidez así que salimos del circulo “fashion” del momento y jure nunca más bailar solo.

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