.˙. El Pub .˙. Cuenca, Ecuador.


Estefita, Reina de Cuenca. by admin
24 octubre, 2007, 4:16 am
Filed under: El Pub, sociedad, tradición | Etiquetas: , ,

La candidata patrocinada por elpub, Estefita Chalco, es la flamante soberana de la Ciudad. Felicitaciones y éxitos este año.

estefanichalco1.jpg

 

De todas las respuestas que he escuchado en los torneos de belleza -desde las que vienen con respuesta preparada con anticipación para las inocentes morlaquitas hasta las planteadas a las candidatas a Miss Universo-, la que respondió Estéfani ha sido una de las más brillantes, coherentes, y sinceras. Bastó eso para marcar la diferencia -y qué diferencia- con las demás participantes, según nos confirmó luego el periodista José Toledo quien fue miembro del jurado.

Jorge Piedra Cardoso
Cuencano en el Planeta



Matrimonio en la Atenas by Andrew
18 septiembre, 2007, 12:38 pm
Filed under: cuenca, ecuador, machomorlaco, sociedad, tradición

Boda

By El Sr. Atacocos

El ritual de la morlaquía para una boda, se ha mantenido de la misma manera generación tras generación.

Durante la última boda a la que asistí, pude observar un extraño y fascinante fenómeno social, situación que ha sido estudiada conjuntamente con los miembros del departamento de sociología y antropología de elpub team, y que a continuación narro en tres sabrosos actos:

Acto I

Arreglada y bien perfumada, la pareja ateniense hace su arribo al centro de eventos o quinta en la cual ha sido planificado el matrimonio. Como hijos de buenos padres, éstos saludan con los presentes, pese que no conocen al 80% de los asistentes.

Inmediatamente, la dama –solamente por tratarse de un evento social– toma la iniciativa y conduce a su pareja a la mesa donde podrá ésta dialogar con todas sus amigas del colegio, y así poder recordar aquellos “años mozos” que vivieron juntas… ergo la “eterna juventud”. Mientras tanto, el varón, totalmente desubicado y hasta un tanto molesto, se ve obligado a compartir con los esposos, novios o acompañantes del resto de damas. Gracias a la sapiencia propia del macho morlaco, no le es problema iniciar una conversación, de esta manera los temas a tratarse son: automotores y carreras, perfumes, peleas colegiales, etc.

Tópicos que son bien traídos por los muchachos, algunos sobresaliendo por su característica inventiva e imaginación.

Acto II

Luego que todos los comensales se sirvieron los sagrados alimentos, inicia un comportamiento que de seguro usted, amigo lector, se lo sabe de memoria.

Una mujer se levanta de la mesa y pide a su “mejor amiga” que le acompañe al baño, inmediatamente todas las damas se ponen de pie y huyen despavoridas y hasta un poco impacientes al tocador. Acaso el acudir al “toilet” luego de la comida les produce alguna satisfacción. ¿me pregunto?

Estos momentos son aprovechados por los ya “amigos morlacos” quienes al fragor de la copa de whisky y las penurias de su amado Deportivo Cuenca, son ahora fraternos compañeros que departen respecto de esta naciente amistad.

* Si usted es un privilegiado y tiene la dicha de asistir a una fiesta donde se encuentren miembros de elpub team, reconocerlos será muy sencillo. De seguro se encontrarán formando un pequeño circulo de bebida intelectual, sin juntarse con los machos morlacos y soñando en alguna damisela del salón.

Acto III

Las damas, luego de haber charlado acerca de sus aventurillas en el colegio, sus hijos, haber criticado alguna “amiga” que no llegó a la recepción, etc.; han agotado sus temas y el aburrimiento empieza a invadirles, así,  es hora de atormentar a sus parejas para que les lleven de nuevo a su hogar. Sin embargo, en el otro lado del salón, el macho morlaco (ya con algunas copas demás), ha variado ese hermoso compañerismo y confraternidad  y ahora discute con su copa en mano, previa al inicio de un encuentro pugilístico de reservados resultados.

Sin pensarlo dos veces, las damas separan a los ya alterados caballeros y salen del evento. Es aquí donde inicia una nueva confrontación, ¿quién maneja el coche?… El varón por supuesto, como tiene que ser, pese a su ya avanzado estado de alcoholemia, el macho morlaco así maneja mejor.

¿Le suena conocido?



Sereno en la Atenas. by admin
16 agosto, 2007, 9:36 pm
Filed under: Cuenca Ecuador, machomorlaco, sociedad, tradición

By Sr. Atacocos

Con la música a todo volumen, nuestro macho morlaco se sientía todopoderoso en el dancing floor de la discoteca, y gracias a su avanzado estado etílico elevaba su nivel de galantería con las damitas, intentando incluso sobrepasarse.

Sin embargo, cuando la ingesta de alcohol llegó a un nivel crítico, nuestro amigo cuencano evidenciaba su faceta “sentimental”, estado en el cual todas sus energías se focalizaron en el recuerdo de su amada Suquita Vásquez y en aquellos hermosos momentos vividos juntos.

Especialmente cuando bailaron y se emborracharon en aquella fiesta de graduación del Colegio Borja en el Cuenca Tenis y Golf Club.

Con tan buenos recuerdos, inevitablemente derramó una lágrima y tomó la férrea decisión de recuperar a su amada; de esta manera, nuestro amigo alertó un código rojo (macho morlaco sentimentalmente en apuros) a todos sus amigos.

Así, todos los de la “jorga” se dirigieron rápidamente a la cajuela del automóvil y sacaron el “kit de serenos”, el mismo que contenía:

1 Guitarra Uyaguari de San Bartolo.
4 Cancioneros de la Escuela de la Guitarra.
1 “Poma” de traguito de punta, de Paute.

En las afueras de la casa de su amada “suquita”, la cursilería y melosería se hicieron presentes en temas musicales como:

Estrella de la noooche, Tuuu serás, la compañera fiel, de miii canción…

No podían faltar, además, los tradicionales temas de Alberto Plaza con:

Aventurera de la madrugada, vamos a caminar… nos amaremos tanto que el amor, va a estar celoso de nosotros dos…

O el mundialmente famoso

Porque al primer amor nunca se olvida, porque al primer amor se da la vida…”

A quién no le parezca esto cursi, talvez podría tener un panal de abejas en lugar de cabeza.

De pronto, uno de los ebrios del grupo sacó a flote sus dotes de mariachi, e inició con temas variados del cultor del amor absurdo, Alejandro Fernández:

Ven, entrégame tu amor…

y también los otrora éxitos mexicanos

Pero sigo siendooooo el Rey…”.

No puede faltar en ningún sereno, el sufridor de Iberoamérica, José Luis Perales, con la canción más absurda de todas:

¿Y cómo es él?… en que lugar se enamoró de ti…” (además de cachudo, curioso. Solamente en la Atenas se puede dar estos casos).

Para rematar y reforzar la presencia viril del macho, todos entonaron a todo pulmón:

Mujeres, ¡Oh mujeres tan divinas!, no queda otro camino que adorarlas…

Al finalizar el repertorio musical, de pronto una luz se prendió en la habitación de la damisela, y eso bastó a nuestro amigo, fue como un éxtasis; conclusión: “la recuperó”.

Si usted es de aquellos que no cuenta con el “kit de serenos”, y tampoco tiene un amigo aguardientoso o mariachisoso que le ayude; tranquilo, en la actualidad las damitas cuencanas aceptan serenos con medios alternativos: radio del carro con su correspondientes parlantes.



La Fobia de la segunda cita. by admin
11 agosto, 2007, 6:10 pm
Filed under: azuay, cuenca, curuchupas, ecuador, sociedad, tradición

fobia-segunda-cita.gif

 

By Sr. Atacocos

Por estar tan concentrado en sus actividades cotidianas, que no lo permiten asistir a “actitos sociales“, el joven ateniense inevitablemente tiene que recurrir a una serie de recursos externos y a las “ayuditas” de sus amigos o familiares para que le presenten una damita, y así complementar las necesidades propias del ser humano.

Aquí interviene el amigo, primo incondicional o –cuando se está pasadito de años– ese compañerito de trabajo, quien, afanado, se encarga de arreglar una “cita”, para salir todos en parejitas y así disfrutar de una noche en esta Cuenca de los Andes, con la expectativa del surgimiento de esa pareja morlaca.

Siempre decente, bien arreglado y con amplio presupuesto, el cuencano sale para esta cita preparada. Con las preguntas de rigor, el prospecto de pareja es presentada e inicia el ritual de cortejo, el mismo que –aunque cortado a momentos– progresa en un entorno de una botella de vino (y en caso de ser chiros, basta un trago provincial).

Durante toda la velada, el ateniense no pudo apreciar a su pareja, debido al efecto embellecedor de las copas que consumió, por lo que terminó pidiéndole su número telefónico para planear una nueva salida.

Así, en días posteriores, la improvisada pareja conversa vía MSN, con esa libertad característica de los mensajes de texto, que ha convertido a las relaciones en más impersonales, no obstante, transmiten “seguridad”.

Planificada ya la nueva cita, y luego de cumplir con el correspondiente ritual del macho morlaco, éste va en búsqueda de su damisela.

La sorpresa al encontrarla es que ese rostro no coincide con el que tenía en sus recuerdos; pero las cosas pasan tan rápido que le producen un shock interno pues tiene que llevar a este “cromo de colección” a la tan planificada cita.

Para evitar situaciones embarazosas y de mal gusto como la narrada, siempre llevo conmigo una valiosa Check List que me fue entregada por el sabio, galante y siempre bien ponderado Don Taita Honorato, puesto que si la dama en mención, pasa las preguntas que contiene la presente “pollita”, es un ejemplar que vale la pena ser explotado, caso contrario es mejor dar la vuelta, extenderle la mano y despedirla con un “Gracias, siga participando“.

Curuchupa Check List

by Taita Honorato.

(cuestionario a ser realizado a la dama)

  1. Nombres y apellidos, cerciorándose respecto a la procedencia de dichos antecesores. (nota tener siempre a mano los libros genealógicos de la ciudad).
  2. Instituciones educativas por las que ha cursado. (En la actualidad este recurso ha perdido valor, pues cualquier cholita ingresa a los colegios decentes)
  3. Análisis de patrimonio y perspectivas económicas.
  4. Por seguridad nacional, es importante conocer a la futura suegra; puesto que ahora todos tienen acceso a las cirugías y tuneadas de todo tipo. (No olvidar la frase celebre: “si quieres conocer a tu mujer de vieja, conócele a tu suegra”.)
  5. Análisis lingüístico; éste determinará exactamente el medio social del cual emerge el espécimen estudiado; las exageraciones en la entonación de las frases, así como la repetida utilización de errores de sintaxis en su conversación, es un síntoma crítico de las cholitas que ahora podemos encontrar en cualquier lugar de la urbe.
  6. Preferencias musicales; será un determinante para tomar una decisión de alejarse de la damita en cuestión. Géneros como el reggaeton, bachata, y tecno cumbia, delatarán a una chola de inmediato.


Modificando Roles by admin
6 agosto, 2007, 11:16 pm
Filed under: cuenca, ecuador, opinión, sociedad, tradición

damita cuencana

By Kepys

Investigaciones recientes demuestran cómo las actitudes, creencias y juicios de valor definen la ideología sobre los derechos sexuales y reproductivos de hombres y mujeres; además, también destacan cómo incide tal ideología en la mala disposición para implicarse más responsablemente en las tan renombradas contradicciones de género.

La intención es evaluar qué tienen de correctas o equivocadas las opiniones y actitudes más frecuentes, y cómo gravita en ellas el peso distorsionante de los prejuicios, los tabúes, las creencias irracionales y, por supuesto, las convicciones religiosas.

La iglesia católica es la institución que mantiene la posición más polémica en relación a temas del matrimonio y la familia.

Pienso que esta aspiración –de que la persona se implique existencialmente en lo que hace– es válida, más allá de la enseñanza y la educación, pues se constituyen en la base de la congruencia y el compromiso personal de su ideología.

El relativo poco interés de los varones por las consecuencias reproductivas del ejercicio sexual es resultado de la educación familiar, social y en general de todo el sistema de educación formal.

Es importante que asuman una cuota mayor de responsabilidad procreacional.

Dice un graduado en Biología, 30 años, soltero:

“Sí, los varones deberíamos asumir mayor responsabilidad. A mí me tocó ser padre a los 22 años y fue una locura. No tenía nada terminado…”.

Otra cosa importante es el compartir la atención y cuidado de los hijos. Pienso que el relativo poco interés de los varones en relación al cuidado y atención a los niños no se debe a esa “naturaleza masculina”, más bien esto responde a influjos sociales y educativos.
Con esta inquietud se obtuvieron algunas respuestas como estas:

“Nosotros todo lo compartimos. Desde antes de la procreación teníamos claro cuáles eran las responsabilidades de cada uno de nosotros. Así fue durante el embarazo y sigue siendo después”. (Chofer, 44 años, casado, con una hija).

“No me sentiría disminuido. Fíjate que era muy extraño hace 35 años que un hombre hiciese esas cosas, pero yo las hacía. Mi suegra me decía: ‘deje eso, no haga eso’. Pero cuando los dos trabajan, sería un abuso no hacerlo”. (Jubilado, 60 años, varios hijos).

Llevamos este planeta hasta el borde del abismo, nos toca a todos asumir el rol de la participación equilibrada, construir en el presente, transformar sin olvidar los sentimientos.

Tampoco queremos hombres resentidos e indiferentes o espectadores pasivos, ni mujeres orquestas que todo lo pueden hacer solas. Y como las tareas alguien las tendrá que hacer será bueno que empecemos a hacernos a la idea de que quizá ha llegado el tiempo de dejar de extenuarnos en enfrentamientos estériles y de unirnos unos con otras en un esfuerzo verdadero.

En el amor no debe haber prisioneros.



Chayanne en Cuenca: Tiempo de Vals. by admin
28 julio, 2007, 6:45 pm
Filed under: Cuenca Ecuador, musica, personajes, sociedad, tradición

Chayanne en Cuenca

by Taita Honorato

Con la llegada del puertorriqueño Chayanne y ante la expectativa creada alrededor de su presentación en la Atenas, lo único que me queda es invitarla a cerrar sus ojos y a recordar como con las melodías de este famoso cantante usted pudo compartir momentos especiales (talvez con quien ahora es su esposo) en aquellas fiestas de quince años en donde hizo que el piso brille bailando “tiempo de vals”.

¿Acaso mi descripción le trae buenos recuerdos? Parece que ya entró en ambiente; es más, ahora la he “pillado” a usted tarareando la canción:

Bésame en tiempo de vals
un dos tres un dos tres
sin parar de bailar
haz que este tiempo de vals
un dos tres un dos tres
no termine jamás

Sin duda la transporté a su época de eterna juventud, aquellos tiempos en los que frecuentaba discotecas como El Patio, El Refugio, Bugalú, Saxon o la otrora decente Gran Manzana.

Es más, en este instante usted quiere correr a tomar el álbum de la fiesta de sus quince, donde, con justificada ingenuidad, recibe la “sandalia” de su abuelita con ese hermoso fondo del “pozo de los deseos”. Sí, aquel momento en que usted “dejó de ser niña para convertirse en mujer”.

Podría usted también ser una de aquellas que bailó y gritó a todo pulmón uno de los éxitos de Chayanne mientras desfilaba por la pasarela de La Morlaquita 1985 y respondió a las preguntas de rigor:

  1. Admiro al Padre César Cordero Moscoso.
  2. Los cuatro ríos de Cuenca son El Tarqui, el Amancay, eh… eh… eh…

Pues si se identificó con la descripción anteior, de seguro usted pertenece al 85% de “cholitas sentimentales” que habitan la Atenas del Ecuador; y, sin temor a equivocarme, usted pagó una localidad en Golden Box o VIP para el concierto de Chayanne; amén de haber ingresado con litros de Zhumir, debidamente camuflado en fundas, para emborracharse y así crear un espectáculo nefasto para el resto de asistentes.

Asumo que al día siguiente usted tuvo que llamar a sus amigas a preguntar cómo se pasó y qué hizo la noche anterior.

Esos son los problemas que suceden por la democratización de los espacios públicos.

¿Es hora de intervenir para cambiar esto?

Sí, es mi compromiso,

NO SEAS MENTECATO
VOTA POR TAITA HONORATO.

 

Tags:



El café de las abuelitas. by admin
18 julio, 2007, 10:32 pm
Filed under: arte-cultura, azuay, cuenca, curuchupas, gourmet, tradición

cafe.jpg

by Divino Niño

Dentro de las tradiciones y costumbres de la Atenas, sus habitantes siempre se han caracterizado por elaborar exquisitos platillos que rescatan los frutos de la tierra andina y, poco a poco, los han mezclado con los diferentes sabores y estilos de la cocina internacional. Así, mientras se recorre la ciudad es difícil no encontrar restaurantes, bares, pubs, etc., que no brinden una carta variada y apetecible.

Justamente, hoy recorría el Barranco del río Tomebamba y –como en toda ciudad pequeña– encontré a uno de mis buenos amigos. Juntos, y luego de esquivar el insistente tráfico vehicular y a los “pillos” de la zona, logramos caminar apaciblemente por la plazoleta del “Otorongo”, que se levanta en una de las zonas más lindas de Cuenca, sin pena ni gloria.

Cerca del lugar, muy bien acondicionado y con un encanto en fuertes rojos, se puede disfrutar de una buena taza de café o una cerveza, en el Arte con sabor a café. Como usted querido lector podrá colegir, no solo buscábamos algo para pasar el hambre, sino una oportunidad para coquetear con alguna damita de la localidad. De pronto podíamos pegar algún cromito.

Infausta fue la situación que tuvimos que atravesar, pues al llegar, las distinguidas visitantes y comensales, se disputaban la tercera y la cuarta edad. Y no solo eso, además, la mayor parte de eran la abuelita, la tía, la prima, o alguna conocida de la familia, lo cual nos incomodó aún más.

Su reacción fue inmediata, y no pararon ni un segundo en preguntar respecto a la familia, enviar saludos a la abuelita, narrar historias respecto a como “eramos de guaguas”, y confrontar el “ahora ya todos unos hermosotes, grandotes, profesionales… etc.”

(no puedo creer si hasta el momento no se encuentra familiarizado con esta estampa, –claro en caso de que usted no sea un cholito–).

Entre cabellos de plata y los perfumes de naftalina que emanaban estas octogenarias damas, pude localizar una hermosa chica, que con el castaño de su cabello hacía más acogedor el lugar, y su sonrisa me recordaba el vaivén de los ríos de la ciudad.

Al acercarme a mi objetivo, todo fue destrozado por la inoportuna intervención de una de las abuelitas del lugar, quien luego de su larga charla, me dio a entender que esta chica era algo así como mi prima en segundo grado y hermana de leche… pueblo chico, infierno grande.

Luego de la amargura sucedida, ni siquiera el capuchino con empanadas que pedí llegaron a tiempo; puesto que el descuidado mesero coqueteaba con la cajera, mientras los impacientes clientes entraban en cólera.

Lugares como el mencionado constituyen ya iconos para el gourmet cuencano, sin embargo, aún falta trabajar en aspectos como atención al cliente, calidad, etc. Seamos los mejores anfitriones para el turista y para el comensal, mientras tanto buscaré otro lugar para concretar las fallidas conquistas.