.˙. El Pub .˙. Cuenca, Ecuador.


El “Palanqueo” en la Atenas. by admin
19 octubre, 2007, 1:58 pm
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cuencanos

By Taita Honorato.

No existe trámite, gestión, trabajo, etc, que el ateniense bien portado y decente no pueda realizar.

De esta manera, usted apreciado lector debe saber que el éxito no viene solo en la vida, y que tampoco es verdad todo lo que se ha escrito en cientos de libros de autosuperación.

Ahora bien, debemos partir de la premisa que: ningún cholito o longuito, que no tenga una tremenda suerte en la vida (es decir que no sea amigo, o criado de un hombre de casta cuencano), podrá sobresalir; vease los casos excepcionales existentes en la Atenas.

Solamente mirando a su alrededor, podrá apreciar los siguientes ejemplos.

  • ¿Quién es el gerente del Banco?… El sobrino político de la conocidita del fulanito.
  • ¿Cómo se consigue trabajo?… Siendo familiar o amigo (jorga), del potentado empresario o del petulante político.
  • ¿Quiénes son los que consiguen las becas?… los descendientes de los dueños del país…

Claro ahora la patria ya es de todos, pero ese es otro tema.

Podría seguir poniendo ejemplos, sin embargo, creo que lo he guiado y ahora usted ha podido identificar -con nombres y apellidos- casos como el que describo; es decir:

a) Identificó al personaje y se ríe junto a él, pues es de esos “cuecanos exitosos”; o

b) No solo que identificó al personaje, sino quiere correr y matarlo, puesto que le robó su novia, le dieron su trabajo, o simplemente esta estudiando fuera del país, mientras usted le prestó todos sus trabajos, pero por esos “favorsitos o palancas”, él está allá y usted NO.

En fin, el ateniense donde se encuentre, no importa el lugar del mundo, la institución, la persona, el trámite o la larga cola, éste siempre podrá superar los obstáculos. Así, en el supuesto que no sea bien atendido, o que algo no le salga bien, recurrirá siempre a sus buenas gestiones, o “palancas”.

No le será extraño escuchar, “verás quién es mi papá” o “no sabes con quien te metes, mi tió es el … (coloque un cargo público)”. Así transcurre la vida en la Atenas, ciudad de encantos y enigmas, pero sobre todo tradiciones.

Próximamente, elpub editores, publicará el nombre de los “cholitos o chazos” exitosos del cantón… que han podido sobresalir por esas casualidades de la vida.

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Vacaciones en la Atenas. by admin
12 septiembre, 2007, 11:56 pm
Filed under: azuay, colegio catalinas, Cuenca Ecuador, curuchupas, machomorlaco, sociedad

diabloespuerco

Luego haber esperado un año entero, al fin puedo tener un fin de semana tranquilo y relajado. Solo en casa, sin familiares, ni amigos; pues durante este frío y ventoso mes, en la Atenas se puede observar los famosos movimientos migratorios hacia la tierra prometida del morlaco, Yunguilla, lugar al cual se desplaza la conservadora familia azuaya en busca de sol y diversión.

¡Aaaaaay el valle! El dolce valle de Yunguilla, sitio donde todos somos hermanos e iguales, pues en La Molienda o en el Parque “Xtremo” conviven en armonía los cholos y los aniñados, los longos y los nobles, el MPD y los de elpub.

Con este antecedente, y sin ganas de rozarme con la chusma, he preferido quedarme en casa este sábado y dejar que mis taitas vayan solos donde “la abu”, y así yo poder ser el amo y señor de todos sus bienes: el depar, el Land Cruiser, la HD-tv…

Para empezar, le llamé a mi querida la Flaca Flores para cumplir con…. ¡ustedes saben! Con todo aquello que un macho morlaco desea (uno es hombre); luego de acabarme mi tarjeta de $3 pude convencerla que baje a mi humilde morada (ubicada en la Remigio Tamariz y “la que cruza”).

Siguiendo al pie de la letra las milenarias enseñanzas del Manual del Macho Morlaco, procedía a estructurar el kit machomorlaquesco para agarres:

  1. CD de Alejandro Fernández con sus mensajes subliminales: “abrázame y no me digas nada y solo abrázame”, o “ven entrégame tu amor”.
  2. Teléfono de Pronto Pizza a la mano, por si acaso la damisela requiera ingerir un poco de alimento para “prender motores”.
  3. Una película cursi: Titanic, City of Angels, o cualquiera en la fluya mucho amor.
  4. Un buen traguito. En este caso, y para los fines programados, sería un Zhumirsito mezclado con vino o “de una” el Nigth Train que mi amigo “el biólogo” dice que nunca falla.

La susodicha timbra a la hora programada, pero para mi sorpresa llega acompañada de su dulce ($#%%&/) hermano menor de 12 años. Yo que estaba con mi poderío sexual al máximo y que me la pasé toda la tarde imaginando (XXX), sentí por primera vez el llamado cólico de huevos.

Ella me explicó que le daba miedo venir sola a mi casa, ya que en “las Catas” la Madre Graciela siempre le había advertido: “el diablo es puerco mijita”. Después de aquella frustrada cita, casi no cruzamos palabra hasta la fecha; pues me tocó alimentarla a ella y al glotón de su hermanito, además de gastar en un DVD de Transformers para que no fastidie el querubín.

Desde aquel día ya no deseo más absurdas relaciones curuchupas que esperan –ingenuamente- la bendición de la Sacro Santa Iglesia Católica Apostólica Romana.

Atte,
El Rebelde, para los amigos El RBD



La Fobia de la segunda cita. by admin
11 agosto, 2007, 6:10 pm
Filed under: azuay, cuenca, curuchupas, ecuador, sociedad, tradición

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By Sr. Atacocos

Por estar tan concentrado en sus actividades cotidianas, que no lo permiten asistir a “actitos sociales“, el joven ateniense inevitablemente tiene que recurrir a una serie de recursos externos y a las “ayuditas” de sus amigos o familiares para que le presenten una damita, y así complementar las necesidades propias del ser humano.

Aquí interviene el amigo, primo incondicional o –cuando se está pasadito de años– ese compañerito de trabajo, quien, afanado, se encarga de arreglar una “cita”, para salir todos en parejitas y así disfrutar de una noche en esta Cuenca de los Andes, con la expectativa del surgimiento de esa pareja morlaca.

Siempre decente, bien arreglado y con amplio presupuesto, el cuencano sale para esta cita preparada. Con las preguntas de rigor, el prospecto de pareja es presentada e inicia el ritual de cortejo, el mismo que –aunque cortado a momentos– progresa en un entorno de una botella de vino (y en caso de ser chiros, basta un trago provincial).

Durante toda la velada, el ateniense no pudo apreciar a su pareja, debido al efecto embellecedor de las copas que consumió, por lo que terminó pidiéndole su número telefónico para planear una nueva salida.

Así, en días posteriores, la improvisada pareja conversa vía MSN, con esa libertad característica de los mensajes de texto, que ha convertido a las relaciones en más impersonales, no obstante, transmiten “seguridad”.

Planificada ya la nueva cita, y luego de cumplir con el correspondiente ritual del macho morlaco, éste va en búsqueda de su damisela.

La sorpresa al encontrarla es que ese rostro no coincide con el que tenía en sus recuerdos; pero las cosas pasan tan rápido que le producen un shock interno pues tiene que llevar a este “cromo de colección” a la tan planificada cita.

Para evitar situaciones embarazosas y de mal gusto como la narrada, siempre llevo conmigo una valiosa Check List que me fue entregada por el sabio, galante y siempre bien ponderado Don Taita Honorato, puesto que si la dama en mención, pasa las preguntas que contiene la presente “pollita”, es un ejemplar que vale la pena ser explotado, caso contrario es mejor dar la vuelta, extenderle la mano y despedirla con un “Gracias, siga participando“.

Curuchupa Check List

by Taita Honorato.

(cuestionario a ser realizado a la dama)

  1. Nombres y apellidos, cerciorándose respecto a la procedencia de dichos antecesores. (nota tener siempre a mano los libros genealógicos de la ciudad).
  2. Instituciones educativas por las que ha cursado. (En la actualidad este recurso ha perdido valor, pues cualquier cholita ingresa a los colegios decentes)
  3. Análisis de patrimonio y perspectivas económicas.
  4. Por seguridad nacional, es importante conocer a la futura suegra; puesto que ahora todos tienen acceso a las cirugías y tuneadas de todo tipo. (No olvidar la frase celebre: “si quieres conocer a tu mujer de vieja, conócele a tu suegra”.)
  5. Análisis lingüístico; éste determinará exactamente el medio social del cual emerge el espécimen estudiado; las exageraciones en la entonación de las frases, así como la repetida utilización de errores de sintaxis en su conversación, es un síntoma crítico de las cholitas que ahora podemos encontrar en cualquier lugar de la urbe.
  6. Preferencias musicales; será un determinante para tomar una decisión de alejarse de la damita en cuestión. Géneros como el reggaeton, bachata, y tecno cumbia, delatarán a una chola de inmediato.


El café de las abuelitas. by admin
18 julio, 2007, 10:32 pm
Filed under: arte-cultura, azuay, cuenca, curuchupas, gourmet, tradición

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by Divino Niño

Dentro de las tradiciones y costumbres de la Atenas, sus habitantes siempre se han caracterizado por elaborar exquisitos platillos que rescatan los frutos de la tierra andina y, poco a poco, los han mezclado con los diferentes sabores y estilos de la cocina internacional. Así, mientras se recorre la ciudad es difícil no encontrar restaurantes, bares, pubs, etc., que no brinden una carta variada y apetecible.

Justamente, hoy recorría el Barranco del río Tomebamba y –como en toda ciudad pequeña– encontré a uno de mis buenos amigos. Juntos, y luego de esquivar el insistente tráfico vehicular y a los “pillos” de la zona, logramos caminar apaciblemente por la plazoleta del “Otorongo”, que se levanta en una de las zonas más lindas de Cuenca, sin pena ni gloria.

Cerca del lugar, muy bien acondicionado y con un encanto en fuertes rojos, se puede disfrutar de una buena taza de café o una cerveza, en el Arte con sabor a café. Como usted querido lector podrá colegir, no solo buscábamos algo para pasar el hambre, sino una oportunidad para coquetear con alguna damita de la localidad. De pronto podíamos pegar algún cromito.

Infausta fue la situación que tuvimos que atravesar, pues al llegar, las distinguidas visitantes y comensales, se disputaban la tercera y la cuarta edad. Y no solo eso, además, la mayor parte de eran la abuelita, la tía, la prima, o alguna conocida de la familia, lo cual nos incomodó aún más.

Su reacción fue inmediata, y no pararon ni un segundo en preguntar respecto a la familia, enviar saludos a la abuelita, narrar historias respecto a como “eramos de guaguas”, y confrontar el “ahora ya todos unos hermosotes, grandotes, profesionales… etc.”

(no puedo creer si hasta el momento no se encuentra familiarizado con esta estampa, –claro en caso de que usted no sea un cholito–).

Entre cabellos de plata y los perfumes de naftalina que emanaban estas octogenarias damas, pude localizar una hermosa chica, que con el castaño de su cabello hacía más acogedor el lugar, y su sonrisa me recordaba el vaivén de los ríos de la ciudad.

Al acercarme a mi objetivo, todo fue destrozado por la inoportuna intervención de una de las abuelitas del lugar, quien luego de su larga charla, me dio a entender que esta chica era algo así como mi prima en segundo grado y hermana de leche… pueblo chico, infierno grande.

Luego de la amargura sucedida, ni siquiera el capuchino con empanadas que pedí llegaron a tiempo; puesto que el descuidado mesero coqueteaba con la cajera, mientras los impacientes clientes entraban en cólera.

Lugares como el mencionado constituyen ya iconos para el gourmet cuencano, sin embargo, aún falta trabajar en aspectos como atención al cliente, calidad, etc. Seamos los mejores anfitriones para el turista y para el comensal, mientras tanto buscaré otro lugar para concretar las fallidas conquistas.



Estampitas de Primera Comunión by admin
10 mayo, 2007, 10:16 pm
Filed under: cuenca, curuchupas, sociedad, tradición

By María la Guagua (sobrina nieta de Taita Honorato)

Ya hace unas semanitas atrás, mi ñaña me llama a decir que sea la madrina de la Primera Comunión de mi sobrinita María Alexandra, imagínense lo orgullosa que me sentía, que Yo sea su ejemplo en la vida Católica, ¡Ay que maravilla! Así que hasta le acompañé a la guagua a la confesión con Taita Curita y todo.

Dado el compromiso, apresurada fui a la joyería de los “niñitos Vásquez” para que me den haciendo una cadenita y un crucifijo; sin embargo, cuando llegué a mostrar el regalo en mi casa, mis hijos me dicen:

Uy Mami, que anticuada que eres, ya no se regala eso. Ahora a las chicas les gusta otras cosas, es más, la prima nos dijo que le regales un Ipod.

¡Ay Dios! Yo pensé que era alguna cosa prohibida, total ha sido un aparatito como un radio. Así que, aparte del crucifijo y las estampitas que mandé a hacer, tuve que comprar este dichoso Ipot o Ipod.

El sábado anhelado había llegado, todas las niñas de las Catalinas ingresaban a la Catedral de la Inmaculada de Cuenca, cual novias al altar (no cualquier escuela celebra las misas, solo gente de alcurnia). Yo ya les veía a toditas como unas señoritas, de seguro unas divinas amas de casa, como debe ser, por suerte ahí si enseñan a las mujercitas a ocupar su lugar.

Pensé encontrarme a toda mi familia, total que han sabido asignar los puestos, éramos poquitos, pero eso sí todo el JET SET cuencano; claro que habían unas dos que tres de esa gentecita de “medio pelo” que iba a ver a sus niñas. Pero eso sí, el lunes voy a ir a hablar con la Madre Graciela para que les saque a esta gentuza de “arroz quebrado”.

Cuando llegamos a la casa de mi ñaña María Isabel para la recepción, todo estaba decorado divino: había sacado los vestidos de Primera Comunión y los recuerdos desde nuestra bisabuela, generación por generación. ¡una maravilla! Claro que hubiese preferido que la recepción haga en algún lugar “chic”, dígase Quinta Lucrecia, El Cuenca Tenis y Golf Club, Quita Berenice, etc., pero todo estaba ocupado por las compañeritas de las Catalinas.

Entre suspiros, quesitos de dulce, mocaibas, cocadas, huevitos de faltriquera, uvas, manzanas y demás manjares; los niños asistentes correteaban por los pasillos y el jardín, mientras el bouquet del buen vino se mezclaba en el ambiente de los invitados.

Cada vez los meseros estaban más presentes, y copa tras copa, el vino fue suplantado por un excelente whisky escocés antiguo y aceptado, en consecuencia, el ambiente se puso más jovial y distendido. En ese momento empezaron mis apuros, pues al Rodrigo -mi marido- ya le salió ese comunista de tertulia que guarda desde la Universidad y empezó a increpar de leyendas y manifiestos al Taita Curita y al resto de religiosos presentes.

¡Ay Dios! No sabía qué hacer, pero como a él no hay como decirle nada; mejor me dediqué a observar de lejos, muerta de sustos, mientras los guaguas correteaban y hacían bromas debajo de la sotana del Padre Juanito. Como bajado del cielo, los whiskys le causaron efecto al Rodrigo y bajó la guardia, así que más bien pidió que pongan música y le sacó a bailar a la Madre Graciela, por suerte todos ya estaban “entonados” e inició un baile muy chusco.

Bueno, ahora si me voy a seguir preparando el desayuno para mi maridito, no ven que amaneció con chuchaqui, lo bueno es que cuando está así se pone súper generoso, así que de seguro hoy vamos a almorzar en algún restaurante fino.

Lecturas Complementarias:

Confesiones de un té de amigas.
Como organizar un paseo en Cuenca.



Jugando a las cocinaditas. by admin
26 abril, 2007, 10:45 am
Filed under: curuchupas, sociedad, tradición

By Taita Honorato.

Las actividades para los fines de semana cada vez se volvían más monótonas, parecía que las ideas se habían terminado y divagábamos en espacios de superficialidad. Las chicas solo querían salir a pasear en los autos, y dar miles de miles de vueltas por los sitios frecuentados por la gente “in”, para evidenciar que tienen novio, y además exhibirlo (una buena forma de alejar coquetas de sus hombres).

Transcurría la semana y era tiempo de aportar ideas; reunidas en el aula de clase, entre todas las amigas discutíamos cuál era una alternativa para divertirnos el fin de semana.

Alguien sugirió cocinar en alguna casa… muchas empezaron a reír. Sin embargo, era la idea que más convencía, así que se definió cuál sería la cuota, apelando a la generosidad para que la comida no sea escasa y sea, sobre todo, de calidad.

El día de la reunión todo fue un caos, las “responsables” que quedaron en realizar las compras, fueron al supermercado y en realidad no sabían como empezar. Por suerte, una de las chicas recién había llegado de intercambio, ergo era una experta en home & economics. Así que en un “2 x 3” logró concluir todas las actividades planificadas. Durante ese tiempo, el resto de las muchachas prefirieron mirarse en uno de los espejos del local, y entre ellas conversaban haciendo alarde que no tenían idea respecto a las compras y que ellas jamás lo iban a hacer pues para ello estaban sus empleadas domésticas.

(En la reunión pactada, las chicas llegan con sus novios)

La Suquita Vásquez, como toda chica de sociedad, era una excelente anfitriona, y para no quedar mal todos los varoncitos intentában colaborar en algo, de esta manera, sacaban los vegetales, rayaban, picaban, etc.; y, para variar, las mismas chicas, se desentendían de la situación y con sus charlas vacías hacían alarde de su ineptitud con la cocina, argumentaban que era un oficio que nunca lo harían y que, además, eso en sus casas era oficio propio de las “chinas”, refiriéndose despectivamente a estas valiosísimas asistentes de hogar.

Solamente se preocupaban de estar a la moda, con sus pantalones pegados, con unos cuerpos bastantes agradables, un kilogramo de base y demás maquillaje en el rostro, y por supuesto “peliteñidas”.

Al verlas alejadas del grupo, recordé algunos importantes “tips” que leí en el Manual del Curuchupa Cuencano:

“la pareja ideal, debe ser una chica que sepa cocinar, lavar, planchar, arreglar la casa, etc.; además, la muchacha debe tener un apellido de raigambre español reconocido y valorado por la sociedad”.

Aquí fue cuando todo me llamó la atención, pues estas amigas, que obviamente tenían apellidos supuestamente de “sociedad” (Ordóñez, Crespo, Cordero, etc); siempre que se les preguntaba acerca de sus supuestos parientes, me contestaban,

“son parientes lejanísimos, pues como somos tanta familia casi ni nos vemos”. Por suerte elpub team, resolvió mi duda, y recordé una de sus premisas.

Según el Manual:

Al conocer a una damita, es conveniente revisar prolíjamente el Libro de Mamita Grande, ahí fácilmente se puede determinar si la futura pareja pertenece a un linaje importante, caso contrario ¡HUYA! Lo están mintiendo.

Durante todo este tiempo de divagación, la mayor parte se descuidó de los alimentos y éstos se quemaron. Nuestra festín se había arruinado, ya era demasiado tarde para usar un servicio de comida a domicilio y todos entrábamos en desesperación. Culminamos comiendo pollo asado, y con el resentimiento de todos, así se acaba una noche más de una jorga cuencana.

Mea Culpa vs Votra Culpa.

A la final solamente una idea ronda por mi cabeza, todas las personas que dejan de lado actividades culinarias o la preocupación respecto del hogar, solamente lo hacen puesto que sus madres, abuelas y demás ascendientes de seguro fueron empleadas domésticas, cocineras, “mata cuchis” en la Avenida Solano, o vendían deliciosas empanadas a la salida de las piscinas de Baños.

Recuerden que aún Cuenca es una ciudad pequeña y todos sabemos de donde procede cada uno de ustedes, así que es mejor no renegar nuestros origenes y mostrarnos tal y como somos.

La identidad y la calidad de los seres humanos radica en las acciones que realizamos día a día.



nuevo e-book: la trilogía del té de amigas by admin
23 abril, 2007, 1:12 pm
Filed under: curuchupas, ebook, tradición

CONFESIONES DE UN TE DE AMIGAS

Para la presente edición de lujo, motivo de las fiestas de nuestra Santa Ana de los ríos, elpub EDICIONES ha tomado los textos de una de sus mejores representantes, y ha copilado su colección de narraciones urbanas que se presentan en este tomo.

Mamita Pega Duro (MPD), en sus distintos “actitos” de sociedad, recoge pasajes cotidianos de la mujer cuencana contemporánea, momentos que los podemos encontrar en nuestros hogares y que, muchas veces, nos parecen tan comunes que no reparamos en descifrar esa riquísima tradición y trasfondo en las actitudes y acciones propias del tradicional té de amigas.

Al leer esta compilación, usted podrá disfrutar de una mezcla de modismos y neologismos, los mismos que, al ser usados por las cuencanas, crean la atmósfera ideal para compartir el “chisme” del momento y para iniciar la crítica intensa del género humano.

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