.˙. El Pub .˙. Cuenca, Ecuador.


Conquistando a Mary Jane by admin
4 junio, 2007, 11:31 pm
Filed under: azuay, cuenca, sociedad

(Tips románticos para chiros)

By El Atacocos

Haciendo todo lo posible para no ser descubierto, José Andrés tomó el autobús para dirigirse a la Universidad, sin embargo, al llegar tenía que inventar cualquier historia para argumentar que llegó en auto particular, manteniendo esa idea-prejuicio respecto al transporte urbano, estigma que todos los cuencanos poseemos.

José Andrés, que no era un muchacho tonto pero sí chiro, se dio cuenta que las inversiones que realizaba a diario pro la consecución de enamorada dentro del grupo de compañeros (como buen “pishquita”) no estaban dando resultados, así, decidió recorrer otras Facultades en busca de mejor suerte. Para su asombro, en estos nuevos lares cada “look” le parecía más extraño, había de todo:

treintonas (imágine a la chica con el uniforme de la institución donde trabaja)
cuencanas inocentes (véase la cuencana contemporánea)
punkeras (sin comentarios)
hippies (dígase diseñadoras, biólogas, etc)
étnicas.
etc…

En todo caso, ninguna le llamó mucho la atención, pero cuando finalizaba su prospección miró a una muchacha que no superaba los 21 años, sentada en posición de loto en el césped, audifonos de su Ipod pegados y un bividi que dejaba ver cada vez más sus encantos; mientras el sol se reflejaba en sus cabellos.

pakosuperstar la definiría como una ” hippie-teen-pop”: mujer de sociedad cuencana que no supera los 25 años, soñadora e idealista, que piensa que al tenerlo todo es bueno compartir con los demás, y que, a pesar de estar contra el sistema, utiliza tecnología de punta en su vida diaria.

El muchacho quedó impresionado de la mujer, pero no encontraba forma de acercase a ella. El tiempo transcurría y las ideas no fluían rápidamente… a lo lejos vio a uno de sus amigos que paseaba en su bicicleta de montaña, y pidió prestada la misma por unos minutos; luego, para complementar el “look”, se alzó las bastas del jean y se puso un gorro tipo otavaleño. ¡Que mejor forma de impresionar a una mujer con ese estilo extravagante!

Ahora sí, con decisión, se acercó a ella y la miró de reojo y, en unos segundos, se sentó a su lado. Rápido y feroz, cual “shark” de barriada, interrogó a nuestra amiga sobre algunos temas. Resumiendo:

Nombre de pila: María Paz, para los “panas” Mary Jane
Estudios: Primer ciclo de Diseño de Objetos
Estado civil: Soltera. Mantiene una fuerte decepción amorosa desde el colegio, y ahora solo buscaba encontrarse así misma.

En realidad, ella no se fijó mucho en el muchacho sino más en su bicicleta; así que las conversaciones tenían como tema central aquel medio de transporte, a pesar de que nuestro amigo era un neófito en el asunto.

Conforme adquirían mayor confianza, Mary Jane pidió que le “acolite con un toque”*, José Andrés titubeó -pues sabía que no tenía el dinero suficiente para adquirir el producto-, pero la insistencia que ella reflejaba en sus ojos más la fuerza de su cabello cobrizo, lo llevaron a buscar a algunos de sus conocidos para que le ayuden con la mercancía… así, pidió “fiado” un poco de la sustancia mágica para su dama.

“acolitar con un toque”: Vulgarismo utilizado por los hippies, para solicitar la provisión de alucinógenos de cualquier origen para un viaje cósmico

El ambiente estaba creado, todo iba bien, había dado un paso gigante con esto, por tanto el muchacho concluyó:

— Ahora sí paso por GO y cobro $200.

Juntos tomaron sus bicicletas y siguieron charlando en el campus con dirección a los parqueaderos, con cada pasó, él se acercaba más al cuerpo de Mary Jane, y ella le tomaba de la mano… era cual escena de postal, de pronto, el impertinente timbre del teléfono celular de la chica cortaba el momento; al contestar -con actitud muy cariñosas- evidenció que se trataba de algún pretendiente.

En pocos segundos, ella retiraba el paquete de la mercancía de las manos de José Andrés, y un Jeep último modelo se parqueaba a sus pies. Ella se despedía como si nunca le hubiese conocido, mientras que el galán propietario del vehículo ayudaba a la chica a subir su bicicleta.

Sin percatarse, José Andrés se había quedado solo y endeudado en mercancía mágica que nunca consumió. “Las cosas con esta hippie iban a ser sencillas, pero estas niñas fresas disfrazadas de liberalidad, aprietan más el bolsillo“, pensó.

Lecturas complementarias:
La cuencana contemporánea
Multicines: miércoles de chiros
Jueves de chiros del BCE


6 comentarios so far
Deja un comentario

jajaja q goce!!! está lo mejor lo que le pasó al pobre José Andrés…

Comentario por marce

Vicky, te juro que la suca ya no significa nada para mi… Perdoname!

Comentario por El Jota

jajaja… jota dificil que la vicky te perdone…. al menos yo no te perdonaria jajaja

Comentario por flor de la mañana

Podria nombrar a cinco compañeras que encajan perfectamente con la amiga del cuento, que por cierto ni le cambiaron de nombre…

Comentario por julian

un clasico

Comentario por ella

Tipicos casos de panas chiros acepten su condicion economica y a la verga el resto ,estudien,trabajen superense que a la larga la suca Vasquez o el Juan Vega o la Manana nisecuantito van a trabajar en la fabrica de los papis que verga quieres ir a pedirles trabajo y ser sus pinches empleados o tener tu profesión y ser independiente SACUDETE VERGA HECHO EL ANIÑADO

Comentario por donramon




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