.˙. El Pub .˙. Cuenca, Ecuador.


El Jota y la Bienal. by admin
17 mayo, 2007, 10:32 am
Filed under: arte-cultura, sociedad

Colaboración freelance de Carlitos la Chiva

Érase una vez en Cuenca, ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, en una bella y soleada tarde, ni muy caliente ni muy fría. No había nadie en “El Puente” y la Remigio estaba vacía, “Sala de Parejas” presentaba un capítulo repetido, los “chapas” rondaban por las Pistas y el Caliche aun no salía de la U.

Así comienza la epopeya de uno más de nuestros amigos cuencanos, a quien de aquí en adelante llamaremos simplemente “Jota” (pues así le dice la Vicky, su novia y los de la “jorga”).

Ante la irritante insistencia de su enamorada, Jota se arma de valor y toma la incierta decisión de mandarinear un poco; al fin y al cabo, no hay más que hacer en la Atenas. Después de ponerse la fragante colonia que le regaló la Suquita Vega hace tiempos y de acomodarse sus gafas Oakley -que se compró con el primer sueldo en la oficina de su papá-, sale en búsqueda de su amada Vicky, en las clases de francés de la Alianza.

Vicky: una chica que se cansó de ser considerada “aniñada”. Se graduó en un colegio de prestigio de la ciudad y esta en proceso de descubrir el hippie que lleva dentro.

Después de esperar casi veinte minutos, la Vicky sale del Instituto con “esas amigas raras que tiene”; así, para entrar en ambiente con las invitadas, el Jota saca el disco de reggaeton que “tan alaja estaba”, y pone ese de “Reidio jed” que le gusta tanto a su pareja; mientras el display de su stereo (comprado a su pana Suco Carrera) informa: loading.

“Por suerte ya se llevó el de la B-jork nisque, eso si era feo… Cómo también le gustará la Noruega esa”, piensa nuestro medianamente alfabeto amigo. Vicky lo mira a la distancia, le sonríe coquetamente -inevitable reacción, vestigio imborrable de su vida pasada como aniñada- y camina presurosa hacia el vehículo.

El Jota se acomoda la camisa y sube el volumen del stereo (una planta de 1000 watts hace parte del trabajo) para llamar la atención de su pareja, la cual no presta importancia al particular pues está muy concentrada en su bilingüe despedida a sus amigas.

Con Kolinosa sonrisa, la misma que se logró después de tres años de uso de brackets gracias al Dr. Alberto Delgado, nuestro personaje da una cariñosa bienvenida a su enamorada.

– Hola guapa, ¿como está?
– Bon juor petit prince.
– Ja ja. Qué goce que suena esa cosa… jaja. ¿A dónde quiere ir hoy noche?
– Hay una obra en el teatro Sucre mi vida, la Guti me dijo que va a estar bien linda.
– En el Sucre, ya de ley flaca, pero no tengo donde dejar el carro, el barrio es medio fiero y los de la estatal son medio choros y bien envidiosos.
– En el Sucre amor, eso es por el centro, al lado del Parque Calderón frente de la Catedral Vieja.
– ¿La grande?
– No cielo, la blanca, la que recién restauraron.
– Ah ya ya ya, sí de ley, un amigo mío trabajaba ahí.
– Si amor, ahí saben presentarse las obras del intercolegial de teatro, es justo a lado de la Corte Suprema.
– De ley, yo “sí” sabía… ¿La corte suprema no es en Quito? Oiga, ahorita estoy que me muero de hambre, ¿quiere ir a comer un Hot Dog del Tropical?
-No vida, mejor vamos a las Conceptas, son casi las cuatro y media; el autor de la obra que esta expuesta ahí sugiere visitar el sitio entre las cuatro y las seis de la tarde.
– ¿Qué hay barra libre o happy hour? Je je.
– No cielito, es por la iluminación.
– Entonces vamos más noche, que ha de haber reflectores y ha de verse más garota.
-Lo que pasa vida es que el artista utiliza los reflejos de la luz en las casas del frente para crear una serie de imágenes que cambian dependiendo de cómo se refleja.
– ¡Vea eso… garota! Lo que la grifa les hace a estos artistas oiga.

El Jota prende su vehículo, el sonido de su potente motor -alimentado por 3 dólares de Extra puestos en la Repsol, porque ahí es más barato- ahoga por un segundo a la iriza Bjork, pero no es impedimento para iniciar su peregrinaje hacia el Centro Histórico.

Por un momento, el Jota pierde el rumbo, pero con necesarias referencias visuales de sus visitas a los colegios femeninos de la cuidad recupera su orientación.

“Las Conceptas, las Conceptas, por aquí es… ¿es por las Catas no cierto?

– Vesa nota flaca, locote como se ven esas luces. El man estaba grifote de ley, ¡pero de ley!
– Jotita, estaciónese para entrar al Museo, hay una proyección interpretativa.
– ¿Cuánto vale?
– Es gratis
– Ya me voy a estacionar. Locote, vea como están esos manes viendo las cosas esas de la pared.
– Gracias por acompañarme amor, me moría de ganas de ver esto contigo.
-Ya sabe mamita, a mi me gusta esto del arte y la cultura.
– Gracias cielo

El Jota y la Vicky entran al Museo, el joven -respetuosamente- se saca las gafas y se las coloca en la cabeza; la Vicky limpia sus lentes de marco grueso y se acomoda su bolso -comprado en “San Francisco”-. Dados de la mano, ingresan y la proyección ya lleva algún tiempo, así que ambos se sienten un poco perdidos, pero como ya están dentro, se acomodan en el centro del cuarto y observan, en silencio, observan.

(En voz muy baja, casi en susurros)

– Oiga cielo, está locota esta cosa, pero ya esta medio abombosa. Ya vamos. Vamos a ver la cosa del topo de la ciudad.
– “Shhh” cielo, espere que esto termine, luego vamos a ver lo del topo urbano.
– Bueno, no importa. A mí me gusta esto del arte y la cultura. Oye, locote lo que este man hace, ¿cómo dices que se llama? Un amigo hizo una cosa parecida, bueno al man le salio de “chimba” porque puso unas películas reflectivas en el carro.
– Es increíble como se puede expresar tanta belleza con tan solo reflejos, ¿no crees?
– Simón garota, ya vamos…

La proyección termina, pero Vicky quiere verla completa, el Jota empieza a desesperarse: revisa su celular varias veces -un Motorola V3I, última tecnología, TIENE TODO, menos saldo-. Al fin la proyección termina, y la dupla sale a observar la pared.

– ¡Wow!, esta nota es cosa de locos. Lo que hace la marihuana, ¿no flaca? Vamos a verle al topo.
– Espéreme un rato cielo. Quiero verlo un rato más.
– Te espero en el carro, hay unos manes con cara de grifos que están parados ahí.
– No te preocupes, es gente que esta apreciando las imágenes.
– Pero ya están viendo desde hace la bola de rato, de ley están queriendo abrirse el carro. Solo veles la cara, son de esos sharks que andan cazando gringas. ¿Présteme la “aipod”, ya?
– Tome.

[Diálogo Interior]

¿Por qué tendrá esta música tan fea? Bunbury, Cerati, Smashing Pumpkins, Amelie Soundtrack… ¡qué es pues esto! 30 jigas de memoria y nada bueno. Al menos estas hippies saben ser bien “arrechas”, ya mismo me afloja.

La Vicky toma unas últimas fotos con su cámara digital y frente a la insistencia de su novio, apresurada regresa al carro.

– Cielo, vamos a pie, ¿quieres?
– Vamos en el carro cielo, si quieres ponle el disco de ese argentino que te gusta. El que me prestaste la otra vez.
– ¿Seguro? Pensé que no te gustaba el rock en español.
– Vos sabes flaca, a mi me gusta esta música también. Cierto, prestaras para copiar el disco ese de: Pito… Fito… ¡Fito!, eso era.

Luego de dar una larga vuelta por el Centro, y de dejar el carro en el Parqueadero de Tosi, el Jota y la Vicky caminan dados de la mano hacia la Biblioteca Municipal, sede del Topo Urbano.

– Oye flaca, ve esta pileta tan garota, nunca le había visto.
– ¿En serio, cielo?
– Vesa nota, esta locota esa oficina de información que han puesto ahí ve. Esta de pedir unos folletos.
– Esa es la obra flaco, el Topo Urbano, trata de explicar visualmente la separación del ser con el mundo por culpa de los medios electrónicos que te dan la ilusión de conexión.
– Simón, ¿si te conté que estoy sin Internet no? Se me metió un virus en una pagina de arte que estaba viendo, ¿bueno ya vamos, no?
– Mira, esta escribiendo algo.
– Ya ha de estar cabreada que le vean, ¿oye y si se tira un pedo ella mismo ha de oler? Jejeje. Vamos a pegarnos el hot dog mejor.
– Mira lo que escribió: “¿te has sentido solo rodeado de gente?” Wow… [suspiro] ¿lo has pensado?
– Ya esta tonta la man, jaja… sola rodeada de gente, entonces ya no estas sola pues…

Vicky le mira de reojo, comienza a pensar si su novio es algo más que unos lindos ojos…

Después de unos minutos de ver la instalación, emprenden el viaje de regreso. Una vez que nuestra pareja llega a la esquina de Tosi, nuestro “Don Juan” comienza a regatear el precio de un habano al viejito que vende tabacos:

– Cielo, me voy a fumar un habano, ¿usted qué quiere?
– Creo que un Marlboro Blanco amor.
– Tabaco de nenas, además tiene mucho químico.
– ¿Tienes algún problema con eso?
– No se enoje, es solo un chiste
– Jota, ¿dónde queda el Louvre?
– Eh… eh… ¿Cerca de Loft?
– ¿Quien toca “Té para tres”?
– Eh, este… vos sabes que si sé… jeje
– ¿QUIEN TOCA “TÉ PARA TRES”?
– Ya esta brava cielo, ¿ya esta enferma, no cierto?
– ¡Jota, que básico que eres! Eres de lo ultimo, eres… eres… eres EXTRA LOOSER
– Flaca, no se enoje.
– ¡Me voy Jota! ¿No me llames, quieres?
– Suca, porfa, no te pongas brava…
– ¡Suca! YO NO SOY ESA MUJER, sabía que todavía tenias algo con esa suca de mierda.
– No suca, eh, flaca… no es eso…
– ¡PUDRETE!

Vicky se aleja… furiosa, histérica, dolida. Sus amigas le advirtieron: “no te metas con el Jota”, pero ella, necia, no hizo caso.

Por otro lado, el Jota -con la frustración de una nueva relación fallida y el folleto de la obra de las Conceptas- camina en dirección al parqueadero. De pronto, se encuentra con la Malena

– ¡Hoola, hello Malena!
– ¡Jota! A los años, ¿Cómo estas, qué haciendo por el Centro?

(Abrazo forzado, vaivén lateral de torso)

– Nada, mi novio, bueno mi EX novio, me dejó plantada.
– Que mal dato el man… ¿Quiéres ir a una nota en las Conceptas conmigo? Me encanta esto del arte y la cultura.


9 comentarios so far
Deja un comentario

recuerdo aquellos dias en cuenca…el topo urbano recien inaugurado, los periodistas agolpados frente al famoso y todos cambiandole de nombre: el topo humano, el cubo urbano, la caja del hombre, el cubo global y así hasta que alguien nos dijo: -no se rían que eso es arte.

respondan mis mensajes, saludos actualizados desde quito

Comentario por sofia

Muchas gracias por tus siempre oportunos comentarios. Ayer justo hablábamos sobre el tema del “topo urbano”, y analizábamos que es fiel copia de una propuesta chilena, la cual incluso era una casa entera transparente. Así que mal se pudo haber premiado tal obra dada su “creatividad” e “ingenio”.

Comentario por pakosuperstar

Me gusta mucho su página, es más ya los sigo por algún tiempo.
El señor que escribe este artículo es también del grupo, o solo les ayuda…
yo al igual que Carlitos la chiva, escribo algo… puedo ayudar??

Comentario por hammer

Bien plasmada la realidad de la gent vacia d cuenca hablo d los q copian para parecer o sentirse importantes pero importante es ser uno mismo y sentirse bien con ello siendo de la burguesia o del prole……

Comentario por william paul

hammer manda un mail a elpub.cuenca@gmail.com

Comentario por pakosuperstar

Jajaja, el profe de lengua nos hace hacer ejercicios con el Chulla Romero y Flores del Icaza, mejor sería si usásemos los textos de Carlitos la Chiva, esto si es arte, porque a mí me gusta eso del arte y la cultura nisqué.

Comentario por www.eljovendario.blogspot.com

que bien escrito!!! Los cuencanos siempre nos creemos que sabemos mucho de arte por el simple hecho de haber nacido en la atenas!! Por que la gente no sera capaz de mostrarse tal como es!!

Comentario por flor de la mañana

Jajajaja muy interesante, me parecio buenisimo!

Comentario por Pedro Leon

acaso pasó esto uno de los tipicos jueves de chiros? jijiji

Comentario por geek_morlaco




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